1. Dos paisajes opuestos: el Vinalopó y la Marina Alta
La denominación de origen alicantina reúne dos zonas con identidades muy diferentes:
- El Vinalopó: el interior de la provincia (Villena, Monóvar, Pinoso, Petrer, Novelda...). Clima mediterráneo seco, con muy poca lluvia y muchas horas de sol, y suelos calizos y pedregosos. Es la tierra de la Monastrell.
- La Marina Alta: la zona costera del norte (Xaló, Teulada, Benissa, Gata de Gorgos...). Bancales de piedra seca mirando al mar, donde se cultiva desde hace siglos el Moscatel de Alejandría, tanto para vino como para pasa.
2. La Monastrell del Vinalopó
La Monastrell es una uva que necesita calor y aguanta muy bien la sequía. En el Vinalopó se cultiva en vaso, muchas veces en secano y en cepas viejas, lo que da racimos pequeños y concentrados.
Sus vinos tienen cuerpo, fruta negra madura (ciruela, mora), notas de hierbas de monte, regaliz y, con la crianza, de cacao y especias. Es un tinto cálido y generoso, ideal para carnes a la brasa, guisos de caza o el arroz con conejo y caracoles. Prueba el Finca Collado Fet a Mà, un Monastrell de Alicante, o el Finca Collado Garnacha y Monastrell, más fácil de beber.
Junto a ella destaca la Garnacha Tintorera (Alicante Bouschet), una de las pocas uvas con la pulpa tinta, que da vinos muy oscuros, golosos y con estructura, como el Bala Perdida.
3. Moscatel de Alejandría: blancos aromáticos y mistelas
En la Marina Alta el Moscatel se destinaba tradicionalmente a la pasa y a la mistela. Hoy también se vinifica en seco y da blancos muy aromáticos: azahar, jazmín, uva fresca, piel de naranja, con un final fresco. Son perfectos para el aperitivo, para el pescado o para platos con un toque especiado.
Las mistelas alicantinas se elaboran añadiendo alcohol vínico al mosto antes de que fermente, así que conservan el dulzor y el aroma de la uva. Se toman muy frías, con turrón o con dulces de almendra. En la tienda tenemos, por ejemplo, la mistela Cims del Mediterrani y la Jarabe de Palo.
4. El Fondillón: el vino histórico de Alicante
El Fondillón es la gran joya de la denominación y uno de los vinos con más historia de España. Se elabora con uva Monastrell que se deja sobremadurar en la cepa hasta concentrar mucho azúcar. Ese azúcar fermenta de forma natural, sin añadir alcohol, y el vino envejece después durante un mínimo de diez años en grandes toneles de roble.
El resultado es un vino de color ámbar o caoba, con aromas de frutos secos, higos y pasas, café, algarroba y madera vieja. Fue muy apreciado en las cortes europeas de los siglos XVI al XVIII, y la tradición cuenta que estaba entre los favoritos de Luis XIV de Francia. Hoy lo elaboran muy pocas bodegas y es un vino de sobremesa para tomar despacio, con quesos curados o con chocolate negro.
5. Con qué tomar los vinos de Alicante
| Vino | Estilo | Maridaje |
|---|---|---|
| Monastrell joven | Fruta negra, fresco, sin madera o con poca | Embutidos, tapas, arroces de carne |
| Monastrell con crianza | Cuerpo, especias, tanino maduro | Carnes a la brasa, guisos, caza, quesos curados |
| Moscatel seco | Muy aromático y fresco | Aperitivo, pescados, cocina asiática |
| Mistela de Moscatel | Dulce y aromática, sin fermentar | Turrón, pastas de almendra, fruta |
| Fondillón | Envejecido, frutos secos, café | Quesos curados, chocolate negro, sobremesa |
Si quieres comparar la Monastrell con la Bobal de Utiel-Requena, en nuestra guía de vinos valencianos te explicamos las diferencias entre las tres denominaciones.